martes, 6 de marzo de 2018

Cementerio de Montjuïc: alas de libélula




La metamorfosis está profundamente relacionada con la resurrección y la salvación, la apariencia alada evoca una salida de la tumba para una existencia mejor.

Recientemente hemos tenido noticias de la recuperación de las alas de un ángel en el cementiri de Montjuïc. En concreto, se trata de una obra del escultor, Josep Campeny i Santamaria (Igualada, 5 de agosto de 1858 - Barcelona, 22 de enero de 1922).

La sepultura de Aurèlia Joseph (1901) está custodiada por un bellísimo ángel que había perdido sus alas de libélula.

El ángel con sus alas, imagén mejorada de una foto de la epoca

El ciclo de vida de una libélula hasta que muere puede ser de unos pocos meses. Cuando la libélula completa la metamorfosis despliega sus delicadas alas y consigue volar, pero sabe que debe vivir al máximo cada minuto de su existencia porque desde ese momento su vida es muy corta.


El ángel sin alas

Desde Cementiris de Barcelona se han propuesto recuperar muchas de estas maravillosas esculturas y han iniciado un proceso de recuperación por parte de sus especialistas en la materia en este caso han contado con la colaboración de la Asociación Coementerium, entidad concienciada en promover la difusión, conservación y restauración del patrimonio funerario.

El ángel con sus nuevas alas

Se ha recuperado la singularidad de esta escultura y ahora sus frágiles alas, casi transparentes, dejan intuir al otro lado la luz.



Cap àngel sense ales! Cementiris de Barcelona amb la recuperació del patrimoni
Ningún ángel sin alas! Cementiris de Barcelona

miércoles, 21 de febrero de 2018

Nicolau Juncosa i Sabaté (1865-1932)


Cementerio de Montjuïc (Barcelona), sepultura obra de Antoni Pujol para Nicolau Juncosa i Sabaté, (1865-1932). Antoni Pujol recurrió a una máscara mortuoria del finado, que debió tomar él mismo instantes después de su fallecimiento.



Fuente: www.dipta.cat

jueves, 4 de enero de 2018

El cementerio de Bronchales

El cementerio de Bronchales (Teruel) está situado sobre unas rocas que se elevan sobre lo más alto de la población, a su lado se encuentra la ermita de Santa Bárbara de estilo gótico primitivo que data del siglo XIV

En las paredes del cementerio hay unas pequeñas lápidas de cerámica entre las que destaca una en particular datada en el año 1885

En un texto resumido dice así: Aquí murió M. D. y Salas: "El cuerpo al oriente, un poco ladeado al sol de mediodía, un padrenuestro por el amor de Dios."




Más información en el blog, Entre piedras y cipreses